El Matrimonio en Uruguay es obligatorio

Lamentablemente como varones, en Uruguay no podemos emprender una vida en pareja sin poner en jaque lo poco que tengamos. No casarse, desde la promulgación de la Ley No 18.246 de Unión Concubinaria, aprobada en el 2007 durante el primer gobierno del Frente Amplio, dejó de ser una opción a la que podríamos recurrir para evitar poner en riesgo nuestros bienes frente a una actitud potencialmente predatoria de nuestras parejas.

De acuerdo a la ley, alcanza con convivir durante 5 años con una persona para que se genere un vínculo legal entre los integrantes de la pareja. Este vínculo obliga entre otras cosas a una parte ( generalmente será el varón ) a proveer de sustento a la otra, en caso de que “lo necesite” durante el mismo tiempo que duró el concubinato. En los hechos, esto se traduce en que si tu te separas de tu pareja de 5 o más años y esta renuncia al trabajo y se queda en la casa mirando las novelas de la tarde, tendrás que “asistirla económicamente” durante el tiempo que haya durado el concubinato.

Pero la pesadilla no termina allí. Cito textualmente a la ley:

“El reconocimiento inscripto de la unión concubinaria dará nacimiento a una sociedad de bienes que se sujetará a las disposiciones que rigen la sociedad conyugal en cuanto le sean aplicables”.

Es decir que tus bienes y los de tu pareja pasarán a ser “Bienes de la pareja” y por lo tanto, si tu ex-concubina no posee bienes a su nombre podrá legalmente reclamar la mitad de todo lo que te pertenece y la ley le va a dar la razón.

Piensa cómo te sentirías si aparte de enfrentar una separación de pareja, tuvieras que preocuparte de no perder la mitad de todo lo que con tu trabajo y esfuerzo habías logrado ahorrar. Esta legislación parece concebida o por feministas o por lavatapers ilusos que ignoran que algunas integrantes sin escrúpulos del sexo femenino cuentan con un tradición milenaria de vivir a costillas del varón.

La ley abre la puerta a que mujeres interesadas convivan con varones de nivel económico superior al suyo, fingiendo un vínculo emocional para en tan solo 5 años blanquear la situación y hacerse de un cúmulo de propiedades que no le corresponden y que deberían trabajar durante décadas para con suerte acceder a ellas mediante el trabajo. La motivación para hacerlo está, y ¿Qué ofrece la legislación para defender al varón de esta situación? NADA.

Más información: Análisis de la Ley de Concubinato (pdf)

Imagen cortesía de El Sol (elsol.com.bo), todos los derechos reservados.

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