Psicóloga Daniela Lezcano condenada por armar causas de abuso sexual de menores con pericias falsas

En un caso que resalta la necesidad de integridad en los procesos judiciales, una psicóloga profesional ha sido condenada por manipular evidencia en acusaciones de abuso sexual infantil.

Imagen relacionada con el caso de Daniela Lezcano

La reciente confirmación de la condena contra la psicóloga Daniela Lezcano pone en evidencia problemas graves en el sistema de justicia relacionado con pericias falsas. Lezcano fue hallada culpable de alterar dibujos y testimonios de menores para fabricar casos de abuso sexual, un hecho que ocurrió en el contexto de evaluaciones psicológicas realizadas en Argentina. Esta decisión judicial, que data de procesos iniciados años atrás, establece una pena de un año de prisión condicional y dos años de inhabilitación para ejercer su profesión, lo que marca un precedente en la lucha por la honestidad en investigaciones sensibles. Para más detalles, informes señalan que la noticia se difundió a través de la cobertura de medios regionales, como Diario de Tandil.

Los hechos del caso

El episodio se remonta a evaluaciones realizadas en el pasado, donde Lezcano fue acusada de adulterar pericias para fomentar acusaciones injustificadas. Según la documentación revisada, la psicóloga alteró dibujos infantiles, añadiendo elementos que sugerían abuso donde no existía evidencia clara. Este tipo de intervenciones no es nuevo en debates sobre justicia de género, pero este caso destaca la gravedad de usar herramientas profesionales para fines engañosos. El abuso sexual de menores es un tema delicado que exige rigor absoluto, y acciones como las de Lezcano erosionan la credibilidad de expertos en el campo.

Las investigaciones revelaron que estas prácticas se extendieron por varios años, involucrando a familias y menores en procesos legales prolongados. La condena inicial, dictada en 2015, fue por falsificación y falso testimonio, pero se redujo en apelaciones posteriores. A pesar de que la acusación por falsificación prescribió en instancias superiores, el veredicto final mantiene la inhabilitación, lo que impide a Lezcano continuar en su rol. Este desarrollo subraya la importancia de pericias falsas como un riesgo que puede alterar el curso de la justicia, afectando no solo a los acusados, sino a la sociedad en general.

Implicaciones en la sociedad

Este caso no es aislado y evidencia que la manipulación de pericias puede afectar procesos judiciales. Para la comunidad hispanohablante, este tipo de incidentes subrayan la necesidad de vigilancia en procesos que involucran a niños y adultos. La alteración de evidencia no solo perjudica a individuos, sino que erosiona la confianza en instituciones diseñadas para proteger. La confianza pública se reconstruirá con supervisión rigurosa, transparencia y educación ética para profesionales que trabajan con menores.

Lecciones para el futuro

A lo largo de este proceso, se han identificado lecciones valiosas sobre la prevención de abusos en el sistema. Las autoridades deben reforzar la supervisión de peritos, asegurando que las evaluaciones sean imparciales y basadas en hechos verificables. En regiones como España o México, donde debates sobre género son frecuentes, casos similares podrían inspirar diálogos sobre la ética profesional. Las pericias falsas representan un peligro que afecta a todos, recordándonos la importancia de la veracidad en la búsqueda de justicia. Este veredicto, aunque cierre un capítulo para Lezcano, abre puertas a discusiones más amplias sobre cómo fortalecer la honestidad en contextos legales. Diario de Tandil.

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