El Ginocentrismo en los medios y la invasión feminista de los espacios masculinos

Francia le dará beneficios económicos a los videojuegos que promuevan una imagen positiva de la mujerLos medios tradicionales de comunicación son omnipresentes. Funcionan como un filtro a través del cual intentamos entender el mundo que nos rodea, por lo que es difícil comprender en qué sentido y hasta qué punto influencian la forma en la que pensamos y vemos el mundo. 

La exclusión del varón del debate sobre medios y género, ha llevado a muchos a pensar que hay un sesgo en los medios tradicionales en contra de las mujeres. Esto ha ocurrido así porque en los casos en los que los medios demuestran un brutal sesgo sexista en contra de los hombres, el feminismo guarda un silencio cómplice.

La misandria y la impunidad femenina en los medios

Estetización de la violencia femenina
Estetización de la violencia femenina

Para dar un ejemplo, basta poner el ojo sobre la versión mexicana de la serie argentina «Mujeres Asesinas», en el que mujeres que han llevado adelante homicidios son justificadas en sus actos de violencia en base a un «pasado de abuso» y representadas en un halo de glamour como campeonas simbólicas de una lucha reivindicatoria femenina.

Estetización y justificación de la violencia femenina

Esta estetización de la violencia ejercida por la mujer, es una justificación implícita de estos asesinatos, que refuerza la justificación explícita que se realiza al sugerir constantemente que un pasado de abuso, justifica cualquier extremo de violencia reparacionista en el presente.

Esto se apoya naturalmente, al igual que el feminismo, además de en el instinto de revancha, en el estereotipo de la mujer débil por el que se asume que la mujer siempre está en condición de inferioridad en un conflicto, aún cuando sea evidente que es ella quien está abusando del poder y ejerciendo violencia.

El ginocentrismo continúa asediando los espacios culturales masculinos

En este contexto, los videojuegos han sido uno de los pocos espacios, en los que los varones han podido sentirse a gusto. Una conmunidad que creció orgánicamente en base a aportes colaborativos de infinidad, de hombres y mujeres, pero principalmente de varones y que lleva la impronta de aquellos por quienes está constituida. Allí, #Gamergate, mostró cómo el feminismo intentó colarse e imponer mediante todo tipo de artimañas deceptivas sus patrones culturales ginocéntricos y políticamente correctos a la comunidad gamer.

El fútbol es otro de los pocos espacios donde los códigos culturales masculinos hasta cierto punto persisten todavía: la valoración del sacrificio, de la valentía, de la resistencia, dan testamento de ello y por este motivo muchos hombres siguen sintiéndose tan a gusto en este contexto donde sus instintos son recompensados por una cultura que los valora.

Pero esta cultura también se encuentra bajo ataque. Como lo confirman algunas operaciones de prensa recientes (Neymar, Suarez), el fútbol está siendo marcado como blanco de conquista feminista donde volver a pretender instaurar el mismo régimen cultural ginocéntrico y políticamente correcto que parasita los medios tradicionales de comunicación y la industria del espectáculo.

Las acciones en los hechos del feminismo como movimiento político están muy lejos de sugerir la búsqueda de la igualdad que dice perseguir, y se acerca mucho más a un movimiento que pretende imponer el ginocentrismo en todo ámbito de la sociedad, calificando de «machista» a cualquier persona que objete la prerrogativa de su dominio.

 

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