La Caída de la masculinidad: Ideología y prejuicios del feminismo

En lo político el feminismo actual en general no va a admitir errores para que el discurso no caiga, no se derrumbe. Si vamos a las características de este feminismo, autores externos al movimiento lo denominan feminismo de tercera ola, o Ideología de género, y las autoras feministas mismas lo han definido como Feminismo radical, el cual lo compone “un doble vínculo” epistemológico:

  •  Los movimientos de emancipación femenina 
  •  Las teorías sociales preferentemente marxistas 
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Con esto las autoras feministas que pertenecen a una misma línea han hecho de este movimiento una verdadera ideología política que tuerce el rumbo a los gobiernos de turno. El problema de la ideología es tema para un artículo entero, pero lo cierto es que ciencia no es, ni siquiera “teoría” en el sentido científico estricto, porque está compuesta de sesgos subjetivos y, por lo tanto, prejuicios. Resulta, en palabras de Hannah Arendt que cumplen la función del prejuicio tan bien que no necesitan comprobar si la experiencia que se vive es real o no porque todo ya está previsto, armado. Esta autora, perseguida por el régimen nazi y refugiada en EE.UU. afirma en Qué es la política?: 

“Justo cuando los prejuicios entran en abierto conflicto con la realidad empiezan a ser peligrosos y la gente, que ya no se siente amparada por ellos al pensar, empieza a tramarlos y a convertirlos en fundamento de esa especie de teorías perversas que comúnmente llamamos ideologías o también cosmovisiones”. (1)

 

La ideología, como bien concibe Arendt, es una cosmovisión (Weltanschauungen) omniabarcadora sobre el mundo que se presume homogénea, para ello no admite otra realidad, porque tiende a construir una realidad histórica y política del pasado y así modificar el sentido común del presente rechazando las demás, (como si existieran varias realidades!), la ideología tiende a contener explicaciones para todo y como no admiten contradicciones que le llegan de otros estudios o de la experiencia terminan por crear una verdad paralela que promocionan como la única verdad, todo lo que la contradiga es excluido, y todo el que la contradiga es directamente señalado como enemigo. 

La Solución: Remitir los prejuicios a las experiencias

La gran solución afirma Arendt consiste en que “contra estas figuraciones ideológicas de moda, surgidas de prejuicios, nunca ayuda enfrentar la cosmovisión directamente opuesta, sino solo el intento de sustituir los prejuicios por juicios. Para ello es imprescindible remitir los prejuicios a los juicios contenidos en ellos y los juicios, a su vez, a las experiencias que los originaron”. (2)

La ideología así descrita también esconde una cristalización de la realidad que en muchos aspectos originales perdura intacta a través del tiempo, pero que nunca es la realidad misma, cambiante y dinámica como lo son las sociedades o el ser humano mismo.  

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La ideología política a la que está alineado hoy el feminismo actual como modelo es el socialismo. Esto es fácil de comprobar porque siempre están alineados a los gobiernos con fuertes políticas estatistas que prometen beneficios y privilegios exclusivos para un lado de esa división sociocultural de la realidad (3) que crean para sí. Pero quitándole a los que están en el otro lado de esa grieta, como en Argentina se denominó a la división social.

El feminismo actual se alineó al socialismo, por lo tanto, requiere del poder del Estado omnipresente para implementar su proyecto. Así como lucha contra el “machismo” y su definición de “patriarcado” o directamente promueve la “muerte al macho” o intenta divulgar a todo varón como potencial violador o asesino así también tiene de enemigo al “neoliberalismo”, el capital, la economía de libre mercado, o los capitalistas mismos, lucha por la llamada “igualdad social” que nivele hacia abajo (incompatible con la igualdad ante la ley), la cual consiste en una igualación que, mediante la ley, quite a unos para que el Estado decida entregarles a otros.

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Sea material, sea educación, sea puestos de trabajo, sea poder o beneficios en general, la redistribución de la riqueza es eso, la justicia social es eso, los cupos de género son eso, como así también la Ley de violencia de género donde un varón agredido por una mujer no la puede usar, hasta la Ley del aborto legal significa quitarle poder al varón de decidir si será o no será padre sometido al capricho de la mujer. 

(1) Arendt, Hannah. ¿Qué es la política? Comprensión y política, Obra publicada postmortem, ® Partido de la Revolución Democrática, Benjamín Franklin núm. 84, 2018. Versión Digital: ISBN: en trámite. 

(2) Idem anterior., pág.60 

(3) En Argentina le llaman popularmente “la grieta”

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