[El sufragio femenino en Argentina] ¿Derecho conquistado o reclutamiento de votos para el peronismo?

En primer lugar es necesario aclarar que al igual que muchos países en la Argentina se otorgó el derecho al voto para la mujer pero sin la obligación de el servicio militar, que sí fue exigido para el varón hasta 1994 después del crimen del soldado conscripto de 19 años, Omar Octavio Carrasco por parte de sus compañeros. [1]

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Desde una perspectiva peronista, quienes veneran a Evita ya que la ven como la impulsora de la ley 13.010 con la que gracias a su aprobación se logró sufragio femenino en Argentina pero que a su vez no concuerdan con el feminismo, seguramente se alegrarán al saber que ella era antifeminista. Así lo afirma su biógrafa Marisa Navarro e incluso la misma Eva lo confesó en uno de los capítulos de su libro «la razón de mi vida», libro que por cierto fue publicado en 1951, 2 años después que «el segundo sexo de Simone De Beauvoir». [2]

Si, aunque muchos no lo sepan, en el capítulo titulado «el paso de lo sublime a lo ridículo» Evita trató a las líderes feministas de fracasadas y de resentidas con la mujer y con el hombre. «Parecían estar dominadas por el despecho de no haber nacido hombres, más que por el orgullo de ser mujeres. Creían entonces que era una desgracia ser mujeres… Resentidas con las mujeres porque no querían dejar de serlo y resentidas con los hombres porque no las dejaban ser como ellos, las «feministas», la inmensa mayoría de las feministas del mundo en cuanto me es conocido, constituían una rara especie de mujeres… ¡que no me pareció nunca mujer! Y yo no me sentía muy dispuesta a parecerme a ellas. Ni era soltera entrada en años, ni era tan fea por otra parte como para ocupar un puesto así«. [3]

 Por otro lado para las personas que no simpatizan con el peronismo le complacerá saber que muchas mujeres de la época veían a el voto femenino como una forma de conseguir una nueva tropa de votantes a favor del gobierno desde ese entonces, es el caso por ejemplo de la escritora Victoria Ocampo, quien no consideraba esta medida como justa y que la vió aplicarse por motivos de conveniencia política, ya que decía que «no quería ampliar derechos civiles, sino más bien manipular y cooptar a las mujeres«. [4]

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La propia Evita, años después de la promulgación de la ley, en plena campaña para la reelección de su marido, confirmó esta hipótesis al decir: “Las mujeres no necesitamos pensar, el General lo hace por nosotras… Seremos implacables y fanáticas. No pediremos ni capacidad, ni inteligencia. Aquí nadie es dueño de la verdad, nada más que Perón, y antes de apoyar a un candidato —cualquiera sea su jerarquía— le exigiremos en blanco un… un cheque de lealtad a Perón, que llenaremos con su exterminio cuando no sea lo suficiente hombre como para cumplirlo. Y ya estamos, nuestros ejércitos civiles de mujeres, adiestradas y adoctrinadas para enseñarle e inculcarle al niño que el alma de la patria, antes que en las escuelas, lo forman las madres argentinas en la cuna, que les enseñamos a quererlo a Perón antes que a bendecir los nombres propios”. Este dato parece concordar ya que si bien fue en 1947 cuando se sancionó la ley 13.010, las mujeres recién pudieron votar en las elecciones presidenciales de 1951. [5]

Volviendo a lo que decía Ocampo (quien fue presa política por el peronismo) se oponía a esta medida ya que también en una reunión de la unión argentina de mujeres (de la que ella fue su presidente), rechazaron el voto que pretendía ser sacado por decreto por un gobierno de facto (la dictadura de Edelmiro Farrell de la que surgió el poder de Perón) y reclamó que el gobierno nacional fuera asumido por la Corte Suprema de Justicia. Es más, su lema fue: «Sufragio femenino pero sancionado por un Congreso elegido en comicios honestos». [6]

Pero no fue la única que lo manifestó, figuras femeninas del catolicismo como Angélica Knaak Peuser y Sara Montes de Oca de Cárdenas consideraban que era necesario educar políticamente a las nuevas votantes. Ello a fin de evitar una posible manipulación femenina por el peronismo ante la desconfianza que generaba la inserción en la vida pública de mujeres de las clases menos privilegiadas, despojadas de todo conocimiento o “capacidad de reflexión crítica”. [7]

También la socialista Alicia Moreau de Justo y una de las primeras impulsoras del sufragio femenino en el país, junto a el diputado Alfredo Palacios quien ya lo pedía desde 1911, en un ciclo de conferencias pronunciadas en la Casa del Pueblo durante el año 1948 y que tituló «Sepa la mujer votar», Alicia expresó que “Las mujeres tenían iguales defectos electorales que los varones y el peor de ellos era la predisposición al caudillismo y a la corrupción electoral”. [8]

El escritor Juan José Sebreli en su libro «comediantes y mártires» sobre el tema recordaba que la rama femenina del Partido Peronista fue dirigida por Evita de forma autoritaria; sus dirigentes fueron elegidas no por su capacidad, sino por su obediencia, y excluidas las mujeres que pudieran competir con ella, aun su propia hermana Elisa, que había comenzado a destacarse como líder de las peronistas de Junín, además las militantes gozaban de tan poca independencia que, al asumir un cargo, debían firmar la renuncia sin fecha para ser usada en caso de incurrir en falta.

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Luego comentaba: «Durante los debates en el Congreso para la aprobación de la ley del voto femenino, la oposición recordó a Elvira Rawson de Dellepiani, Julieta Lanteri, Cecilia Grierson y Alicia Moreau de Justo como luchadoras por el derecho al voto de las mujeres; ningún diputado peronista, en cambio, mencionó a Evita, y sólo una vez fue nombrada en la Cámara del Senado y que cuando la misma fue promulgada le fue otorgada a ella como un regalo, y desde entonces se la apropió como si hubiera sido su autora o promotora. La falsificación histórica pudo más que la lucha durante décadas de las sufragistas, que fueron olvidadas porque Evita parecía ser la única pionera«. [9]

El peronismo tomó ese reclamo cuando ya nadie se oponía. De hecho, la propia Eva Perón se sumó a la campaña por esta demanda, cuando el Senado ya había sancionado el proyecto. Es decir, no participó de la lucha y llegó bastante tarde. En el momento justo para ponerle su nombre a la victoria. Para eso le dio una mano su marido, que organizó un acto en Plaza de Mayo. Allí, públicamente le otorgó el texto de la ley firmado. Una escena digna de una obra de teatro, en donde la conquista del voto aparece como un regalo de Perón a Eva. [10]

Resumiendo, podemos decir que el voto femenino en Argentina por un lado fue visto como un logro de una mujer que aborrecía al feminismo y por otro lado muchos lo vieron como una estrategia más para aumentar el caudal de votantes para el gobierno de turno, en ese entonces el peronismo, desenmascarando así otro mito mas de nuestra historia.

Notas:

[1]https://www.perfil.com/noticias/opinion/opinion-angel-cabana-el-dia-que-se-derogo-el-servicio-militar-obligatorio.phtml

[2]https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-53783-2005-07-17.html?fbclid=IwAR1T5f2e97bIxqWk2gkBzrqcjD4Upr2uQs_JWb6To-mgf3WCyJovfZCaXlE

[3] Perón Eva, la razón de mi vida, ediciones el país, 2019 (capítulo 48, el paso de lo sublime a lo ridículo)

[4]https://www.lanacion.com.ar/cultura/cartas-de-victoria-ocampo-nid528804/?fbclid=IwAR1zeaBmejYoS_rkl0EAWrlRGNFzNMNe81IyNZVX1kH3itPRvy7iNtoED0c

[5]https://www.lagaceta.com.ar/blogs/ensaladacesario/721204/mensaje-eva-peron-dia-mujer.html?fbclid=IwAR0sPYGpPSc-FD_OGUxLPrfA04Ie9MXkVnTZvxIrlXo38sFFP5vDBCxQRdk

[6]http://www.elforjista.com/eva-16.html?fbclid=IwAR1QCDCeIVQLs3U2H8r-ZBkUNgvma6mWI5jU-P7Ckk_i-l6kHrrTz2Fqbrc

[7]https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1665857415000319?fbclid=IwAR2WHM5tsoLq3gkGRLnLixQ1pw5hmdrU97synJQsfBEBDWvx2d8X9pLR9z8

[8]https://www.agenciapacourondo.com.ar/mas-informacion/elecciones-11-de-noviembre-de-1951-cual-fue-la-actitud-de-la-oposicion?fbclid=IwAR0cUAAdugNyCFxcVF_OcuYYvRXf7uXNmvXKXnji_dmLOKAo1ToM8I2-p9c

[9] Sebreli Juan José, comediantes y mártires, DEBATE, Diciembre 2016 (capítulo sobre Eva Perón)

[10] https://razonyrevolucion.org/manual-de-zonceras-peronistas-evita-feminista/

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